lunes, 6 de septiembre de 2010


TODAVÍA TENGO FALTAS EN MI ESCRITURA... Grrr!

Tengo una simpatía tan extraña con los desconocidos


A un ser así, conocido, ¿cómo iba a amarle? Lo que más me gusta es pensar en países extraños cuyas costumbres no comprendo; allí aún podría haber algo que admirar. De este modo me forjo una imagen de los extranjeros, y les escribo cartas

Type O Negative- Black No 1

domingo, 5 de septiembre de 2010

Me acordé cuando te esperaba en el Lider y no llegabas. Y me decía a lo mejor esta niña no va llegar, me dejo sola, vagabunda como un perro que vive entre las calles de prat con latorre, mientras buscaba en que divertirme, leía los diarios y revistas, también me entretuve mirando los diferentes zapatos, zapatillas, chalas, y etc, de los individuos que entraban y salían apresuradamente del local comercial, que parecían clones y note que la gente le gusta vestirse "flaites", sabes no hay originalidad en nosotros, nos guiamos tal vez como ratas asustadas, cautivos detrás de los que nos imponen el mundo de la moda industrializa. Y pensé, nosotras nos vestimos de la misma forma que ellos, ya que logramos entender lo que nos intentan transmitir visualmente, y tal vez de alguna forma, aunque un grado menos somos "flaites", porque codificamos su entendimiento como hablar, caminar, vestirse y otras formas de transmitir que existen. ¿Entonces por qué juzgamos al otro? ¿por qué nosotros no somos seres superiores? Mira como juzgamos a los demás, nota como nos atragantamos hablando del otro. Primero hay que ver que nosotros somos lo mismo que ellos, y podemos aprender de los tontos y sabios para cada día mejorar nuestra existencia, y la mejor manera para demostrarlo es respetando al otro. Como ratas tenemos el deber de aprender, porque mejorando seremos seres infinitos, que jamás rechazaran disfrutar la vida, entenderla y respetarla. Sentada, aburrida y denotando que el tiempo transcurría lentamente me dije que feliz soy de cuestionarme lo que los otros lo ven como invencible y darme cuenta que venias con tu amiga cruzando la calle y me dije al fin llego.

Hay quienes imaginan el olvido, como un depósito desierto, una cosecha de la nada, y, sin embargo, el olvido está lleno de memoria.
Mario Benedetti.

Un regalo...


Conocida en el mundo por su vitalidad

Ciudad habitada por el porteño callejero que la cuida como el mejor tesoro enterrado por el pirata, amada por los extranjeros y envidiada por los hermanos que la visitan. Valparaíso es bohemia, historia, cultura y extravagante.


Con una extensa había que es de forma semicircular, limpia y espaciosa. Una ciudad con un espejo que refleja una profunda costa armoniosa, que se encuentra al pie de los cerros altos y empinados, con un nudo de colores pintoresco que le da vida callejera y bohemia. Valparaíso querido y de mil amores, que renace cada día de sus extensas calles céntricas que envuelven sus casonas.

Con su hilera de Cerros altos, su arquitectura que se combina con casas de dos pisos, colores atrayentes y un paisaje de adobe de barro y paja, con sus cielos de acero son el aspecto más conocido, que son precarias construcciones que abrazan fuertemente al habitante porteño.

Callejero por naturaleza que sólo le interesa la vida bohemia que es envidiada por su hermano de sangre mayor, la metrópolis que es asqueada por sus habitantes. Pero está es imaginativa y fascinante que la convierten en el puerto más vivo del mundo, encantadora en sus historia, que sorprenden al visitante con más experiencia de conocerla.

Libre y bonita, ella que la denominan patrimonio arquitectónico, que la visitan barcos enormes y sus pescadores luchan contra la naturaleza marina que se impone egoístamente cuando la temporada es cruda. Y en el verano es sorprendente su vitalidad que nace de su alma, que es su gente que la hace surgir con fuerza y trabajo para hacerla ver rústica y aventurera.

Amante de su gente, tradiciones populares y dispuesta a reflejar optimismo y también darse a notar por sus tragedias. Valparaíso te sorprende con su enorme actitud a no tenerle miedo a la muerte, porque para ella no hay razón para el silencio, sino que combina la alegría y la necesidad de ser.

viernes, 27 de noviembre de 2009